
Hoy en la playa hay un murmullo extraño, la gente susurra por lo bajini, y en su conjunto es como un rumor grandote, que se confunde con el murmullo de las olas al chocar contra la orilla.
Observo que hay grupitos reunidos, hablando en voz baja, es como un acontecimiento del cual todavía desconozco su origen.
Yo, como siempre extiendo la toalla...( que es toda una historia, eso de extender la toalla)
No se han fijado ustedes cuando alguien llega a la playa con las bolsas, las sombrillas, los niños, los cubitos con sus palas y rastrillos correspondientes, las palas de hacer que se juega muy bien en la orilla, pero que a pleno sol es como fastidioso, bien, pues después de otear se busca algún hueco, decir hueco es casi una falacia, diríamos algún trozo de playa un poco libre de la cercanía de la gente.
Cuando ya se ha encontrado y nos empezamos a desprender de todo el utillaje, empieza la odisea de la estirada de toalla, la gente se afana para que no caiga ni un solo grano de arena en la toalla, cosa que prácticamente es imposible, ya que si se sacude de un lado entra por el otro, y así ¡suma y sigue!
Después que la toalla esté estirada, no tenemos que desvestir, sacar nos las zapatillas y entrar lo mas inmaculadas en la preciosa toalla de estampados estrafalarios
último modelo de temporada.
¡Que tontería!, ya que seguidamente ,y después de toda esta historia, vamos a mojarnos al agua, y al volver la arena queda enganchada en los pies, con lo que toda nuestra odisea para que la toalla este limpia no haya servido para nada.
Hay algunos que olímpicamente levantan, sacuden la toalla justo en la cabeza del señor o señora que esta justo al lado ,éste se menea y protesta, pero aquél hace el disimulado y la estira ya limpia de todo rastro de arena , que ha ido a parar en la cabeza del que estaba tumbado al lado.
Otra ,con mayor disimulo, arrastra la toalla como el que llevase un perrillo, hasta un lugar más o menos, poco poblado y allí la sacuden. Lo que ocurre es que si hace vientecillo , la arena te va igual a los ojos ...
¡Total que siempre la cagan!
Como ven esto de la playa es una delicia, de comodidad...
Lo que nos ocupaba hoy era el tema de la revolución que se había organizado, ¿por qué? Me pregunto mirando alrededor, y no hace falta “hacer un master” para saberlo, sino simplemente dirigir la mirada allí donde la dirigían las doscientas personas al unísono .
¿Que es lo que les llama la atención?
...., en un primer momento no caigo, minutos después cuando algo parecido a una ballena humana se levanta ,lo entiendo perfectamente.
Se trata de una muchacha lo suficientemente joven para ser mi hija, pero con un montón de kilos encima, pero no aquello de unos cuantos michelines, o la temida celulitis o cartucheras, sino mucho más.
Lleva además un bañador, blanco bastante escotado con lo que las carnes le sobrepasan por todos lados.
¡Madre mía!-, digo yo- como se puede llegar a tales extremos de gordura.
Ella se levanta altiva, con el cabello recogido en una coleta, rubia de bote autentica, con raya de tres meses en un negro azabache que delata.
Hasta aquí todo relativamente normal, pero esta acompañada,¡vaya! y con un querubín. Él es alto y musculoso, como el chico típico de los anuncios, bronceado y con un bañador marcador de sus formas ocultas.
Sus facciones delatan, sus ojos rasgados y aquel color oscuro, son típicos de alguien de detrás del charco, pienso.
En ese momento, caigo en la cuenta de otras historias contadas, por algunas que hicieron ese viaje, el viaje del placer le llaman, buscan en aquel país, caricias compradas o quizás amor de papel .
La necesidad lleva a hacer cosas terribles, como imaginar que aquella era una pareja de las que ligan en los bares o discotecas, pero se intuye algo oscuro, algo comprado.
¡Que cruel, esta afirmación! y ¿porque no, podía ser de verdad? – me digo yo misma – Como aquellos que dicen lo importante es la belleza interior, de aquellos que se excusan ante los amigos diciendo:
¡ He ligado!, y al preguntar como es ella, o sea medidas, así en plan dura y puro, contesta el interesado.
¡Es muy inteligente!
¡No te jode ¡
¿Porque a las feas, o gordas, siempre se hablan de algunas cualidades que siempre se tenían que tener en cuenta en todas las relaciones, aunque en las que están buenísimas? ...a ésas, no es hace ni puñetera falta.
¡Este mundo está loco!
La playa esta expectante, él se levanta, con sus músculos de gimnasio, o de estar trabajando como un mulo para cobrar dos reales que nunca se sabe, la coge por la cintura, ambos se encaminan hacia la orilla.
Allí y como afrontando al público en un deseo casi desafiante, la abraza y le empieza a besar.. y magrear . apasionadamente. y del todo descarado ...
Las madres que recogen a sus niños, y a los maridos porque no pueden, ya estos andan en corrillo para observar el espectáculo.
Ambos se meten en el agua y allí continúan los escarceos.
Ella exhibe orgullosa su trofeo, y él exterioriza sus artes amatorias, ante un sol de justicia. Las madres que se escandalizan, y los jóvenes que se sobetean aprovechando el espectáculo ..
Hay algunos que comentan:... ¡hay hoteles para eso! Pero no les sacan el ojo de encima , y otros... ¡eso suena a cuento chino!,Y tampoco dejan de mirar el espectáculo , ahora ya casi X.
La historia hasta aquí puede parecer hasta ridícula , pero es que cuando ella se fue, no pasaron mas de dos horas en las que el adonis, refería la misma historia con otra mujer de iguales características. ¡Que asco!
Angels Vinuesa
ME LLAMO LA ATENCION EL RELATO,MAS QUE NADA POR LA OBSERVACION PLAYERA,POR LA FORMA DE VER LOS PERSONAJES EN LA PLAYA.CREO QUE DENOTA HABERSE CRIADO CERCA DE UNA
SU BLOGhttp://angelsvinuesa.blogspot.com/
La pintura es de Jose Manuel Avalos

6 jul 2007 | 09:11 AM
http://angelsvinuesa.blogspot.com/2006/09/relatos-protesta.html
9 jul 2007 | 08:29 AM
Hola,
De nuevo gracias por colgar mi historia. Te recomiendo algunas lecturas mas sobre la playa ..
Se llaman historias del Mare Nostrum , y explican anecdotas , costumbres,y algunas cosillas dle verano.. aqui las veras todas.Te recomiendo algunas divertidas, las fiestas Rave, No pares sigue ,sigue!, los cuerpos danone existen!, menos playa mas cultura, vacaciones por el morro, en concierto... volando voy . volando vengo, en concierto.. enfn hay muchas
http://www.e-stories.de/view-autoren.phtml?avinu
Un abrazo
Angels Vinuesa
9 jul 2007 | 09:11 AM
muchas gracias angels
20 jul 2007 | 10:33 PM
Si quieres historias playeras...
La playa por la noche no está sola
Si piensan que las playas por la noches están solitarias , están pero que muy equivocados.
Yo en ese especie de “voyeurismo” casi enfermizo de observarlo todo y tomar notas ídem , he ido corroborado que la afirmación que da titulo a este relato es más cierto que “un santo en primavera”.
Nosotros creemos que cuando el sol se pone, reflejando sobre el mar ese color rojizo tan impresionante, de la misma forma que los bañistas van desapareciendo al compás del sol, la playa queda muda de silencios, solo el rumor de las olas y las hamacas como espectadoras inmunes, conversando con los patines , al abrigo de los chiringuitos cerrado. .
Es , en ese preciso instante , en el que las luces alumbran la playa , los hoteles abren sus discotecas y empieza a sonar machacona la ultima canción del verano , cuando la playa cobra vida propia.
Amén de las parejas de enamorados, de los líos en cautividad , de los rollos de una noche , de los cuales no voy a mencionar , existen personajes habituales que como sombras acompañan a esa luna plateada, y a un sinfín de estrellas ya muertas aunque nosotros veamos sus destellos en esa ilusión optica.
Son a esos personajes silenciosos de la noche a los que yo me voy a referir. El morbillo lo dejo para otras lecturas y otros lectores .
Al anochecer hacen su aparición la fauna autóctona que está conformada por la familia de los canes y por las gaviotas . Todos los perros del contorno entran en escena acompañados por sus dueños para hacer sus necesidades. Ellos los sueltan por la playa, a sabiendas que nadie les reprobará, y ellos felices corretean por la arena o tirando las papeleras al suelo.
¡Menudo in civismo!
Mientras tanto las gaviotas que hasta ahora estaban apartadas y expectantes sobrevolando la playa , bajan y empiezan a buscar restos de los bocatas que han dejado los descuidados bañistas..
¡Anda que no son listas!
Una vez recogidos los canes , hace su aparición “el hombre del detector de metales”
Este es un individuo delgado , enjuto , que lleva una mochila a la espalda y dos auriculares .Para nada sirve que le hables o le grites a su lado , no te escucha..
Lleva una especie de remo alargado con el que recorre a milímetro cada rincón de la playa.
.Peina la playa en todas direcciones como si buscase minas antipersonas , claro que lo que intenta encontrar son monedas, o cualquier objeto metálico que los despistados bañistas hayan olvidado.
Nada escapa al detector , ni una medalla , ni un anillo , ni una cámara fotográfica.
¡Toda va a ala mochila!
Cuando acaba el rastreo del hombre del detector , entra a toda velocidad el camión de la basura , que llega a toda leche sorteando la arena ,realiza la recogida de bolsas de basura en un tiempo record.
¡Plis, plas!
Mientras tanto los lideres del deporte urbano , zapatilla en ristre y cinta en el pelo , corren por la orilla haciéndose mierda . Se les ve sudados o mas bien se les imagina , porque de vez en cuando se agachan, hacen un par o tres de abdominales y siguen corriendo ..
Distraída por este trasiego , cuando la camioneta de la basura ha desaparecido , y los deportistas de pacotilla siguen corriendo, y sacando los higadillos por la boca , pienso que ya podía relajarme un poco con el sonido de las olas y observo que el hombre del detector se aleja silencioso , cuando de repente aparece el tractor de la limpieza de la playa con sus grandes focos.
¡Madre de Dios!
Este tractor que viene acompañado de su ruido particular , está escoltado de una especie de remolque con aspas que se supone limpia la playa . Aparece impresionante dando las luces largas y espantando a más de una pareja que andaba subida en los patines , porque dicen..
“Se hace mejor el amor”
Empieza la limpieza , rompiendo una vez mas la armonía de la playa , que queda fina , y alisada como si fuese el desierto del Sahara .
Tu crees entonces que todo a acabado .. ¡Pero no!
La patrullera nocturna de la guardia civil hace su aparición , vienen por mar y por tierra .El barco de la costera atraviesa la playa con sus luces rojas a toda leche . Mientras el coche de la guardia civil hace su aparición en la playa alumbrando la oscuridad son sus linternas , cuando ellos se marchan llegan la guardia urbana y vuelven a alumbrar .
¡Caray vaya trasiego!
A todo esto ya son las cuatro de la madrugada, y la playa solitaria en teoría , está mas concurrida que una corrida de toros en la Ventas .
Una vez desaparecen los cuerpos de seguridad , llegan los del botellón y las borracheras .Como si fuese una torre de Babel , hablan en diferentes lenguas , ruso , rumano ,ingles , francés..
¡Y montan una fiesta del carajo!
Es la hora justa de cierre de discotecas del entorno. y llegan en manadas cargados de bolsas con alcohol y refrescos .Aunque no están solos , porque allí , justamente en la orilla están los pescadores , que llevan a en ese lugar desde que llegaron los canes y las gaviotas
.
Están instalados con sus mesitas, y unas minúsculas luces que llevan en la frente como si fueran mineros , se aferran una y otra vez en colocar la lombriz en el anzuelo , y en lanzar las cañas , entre risotadas y birritas de cerveza .
Es de madrugada cuando se hermanan borrachos y pescadores . Unos en ese afán de pesca , otros en el de bebida .Están amenizados por los tambores que han llegado de Arica, por el día venden relojes y gafas en la playa , y por la noche se reúnen para recordar sus país entre bongos y sus cantos tribales .
¡Nadie duerme en esta playa!
Empieza a amanecer , el sol sale tímidamente en el horizonte . Un sol anaranjado que se abalanza entre la olas . Tiene prisa por salir , igual que el camión de la basura , el tractor de la limpieza ,o los pescadores que ya se retiran con la cesta medio llena de unos peces minúsculos que tendrán problemas para justificar .
Mientras el sol trepa hacia las nubes hasta quedar imponente delante de mis ojos , llegan los del chiringuito y empiezan a extender las hamacas , colocando las sombrillas y los toldos , quedando toda la playa multicolor .
-¿Quiere un café?- me dice el del chiringuito.
-¡Pues mira si!- le contesto , ya que la idea de una bucólica playa solitaria se ha ido al traste después de la nochecita .
¡Para que después digan!
Angels Vinuesa
PD Si quieres ver la foto de esta playa tendras que ir a mi blog
20 jul 2007 | 10:41 PM
Y la playa por la mañana ..
LA TROPA MAÑANERA DE LA PLAYA
“Si bien el otro día hablábamos del personal nocturno de la playa , hoy nos ocuparemos de todos aquellos personajes que visitan la playa en horas diurnas , no hay que decir que es imprescindible leer el anterior relato “La playa por la noche no está sola” para poder comprender este ( es una sugerencia , nada más ) “
Son las ocho de la mañana, la playa, ahora si por fin está solitaria, y desierta. Diseminadas y esparcidas entre la arena están las hamacas tendidas en azul y blanco, las sombrillas perezosas se encuentran recogidas en si mismas, y los patines en el túnel de salida, preparados para que los bañistas los quieran alquilar.
Reina un silencio absoluto, acompañado por el rumor de las olas al chocar contra la orilla. El sol, poderoso en lo más alto de un cielo azul celeste inmaculado. Ha despertado de su letargo, para seguir demostrando que el es el astro rey, a pesar de tener sus días contados.
Como por arte de magia, la playa se va poblando de una singular tropa que agruparemos en varias tendencias, como la moda.
Es mejor , pienso , después de tomarme el café en el chiringuito y de una noche ajetreada , esperar un poco más hasta que me venza el sueño, y descubrir desde la colina donde puedo ser observadora muda de los personajes que van apareciendo ante mis cansados ojos . Mi posición estratégica, es como una aduana donde puedo ver sin reparo a todo quisqui que baje a la playa.
Cuando estoy distraída observando como se afanan los currantes de la playa en tenerlo todo listo aparece ante mí la que llamaremos Familia Feliz. Prototipo de familia española, que bien están de vacaciones o bien tiene su segunda residencia en la playa, aunque estos suelen venir mas tarde.
Este prototipo de familia española está compuesta normalmente por los papás y dos niños de corta edad. Al papá lo conocerás porque ya se le averigua la curva de la felicidad , bañador discreto a media pierna , gorro y lleva dos sillas playeras , la mamá que siempre suele ir detrás con los niños de la mano , vestidito de playa de cortes orientales, y una gran bolsa colgada al hombro .
Los pequeños , con sus gorritos y chancletas , llevan cubitos , palas , y alguno más mayorcito un flotador , parecido a aquellos negros que se utilizaban en las playas de los sesenta y que no eran más que un llanta de una rueda de camión, lo que ocurre es que ahora son más sofisticados , de plástico y con algún anagrama , pero sobre todo ¡pesan mucho menos!
Es curioso que dichos cubitos se dejan olvidados en la playa al atardecer mucho más de los que pensamos , contando en más de una ocasión hasta veinte, con sus palas a juego.
La madre va riñendo a los chicos, y ellos felices bajan alegremente a disfrutar de un día de playa que luego explicarán a sus amigos del interior de la península. El padre delante pasa de todo, lleva los ojos llenos de sueño y normalmente mala leche.
¡Joder lo que pesan las sillas!
¡Cada día la misma historia, os dejo en la playa y me voy a la sombra a tomarme un tinto de verano!- exclama en sus adentros.
A la limón pero un pelin mas tarde hacen su puesta en escena las señoras de buen ver , con estupendos bronceados , pareo a juego con el bañador y silla en la otra mano , amén de la citada bolsa que también cuelgan de su hombro .
Ellas como no tienen maromo, o bien se ha quedado en el bar, arrastran con todo el equipaje, alegres y distendidas.
Ya tirando hacia el medio día aparecen las parejas de enamorados, que han aprovechado sábanas y buffet libre en el hotel, y suelen bajar a la playa cogidos de la manita y besuqueandose hasta la orilla, amén de algún achuchón en el trasero de la chica que responde con un:
¡Cariño, que nos van a ver!
Empieza a calentar de veras el sol, que ya se encuentra en su punto más alto cuando llegan los adolescentes. Despeinados ellos, sin más utillaje que las zapatillas, el bañador, normalmente bermudas y una toalla colgada en un hombro.
Ellas benditas adolescentes, con impecables bikinis de vertigo imposibles para cuerpos que no sean de esa edad, bolsas y zapatillas a juego. Ambos suelen llevar walkman en los oídos.
Los chicos al llegar a la playa arman un alboroto tremendo, acabando con una gran carrera en el agua, para pasar seguidamente a sentarse en el chiringuito a tomarse una birritas . O a jugar a la pelota echando arena a todo el que está a su alrededor.
Ellas se tuestan literalmente al sol, impregnándose de bronceador hasta los dientes dando a la playa ese olor característico a veraneo.
Los turistas extranjeros suelen ser más madrugadores, pero los reconocerán por esa capacidad camaleónica de cambiar de color, pasando desde el blanco leche, al rojo pasión, para acabar con el marrón chocolate, que luego lucirán en sus países en los que el sol no sale ni por asomo. Rubias ellas, rubios ellos…
En la hora en la que supuestamente es la comida, y cuando ya han desparecido las familias felices y la señoras de buen ver , asoman en la playa todos aquellos trabajadores de los hoteles circundantes , que aprovechan el ratito que les dan de resuello para darse un chapuzón . Así que la playa se inunda de camareros, cocineros, botones de hotel, limpiadoras de habitaciones y todo el mundo laboral de temporada se da cita en la playa. Los reconocerán porque ellos no lucen el look playero, y normalmente llevan toallas delatoras del hotel al que pertenecen, normalmente blancas.
Al atardecer hacen su aparición las familias de emigrantes, que acabado el currro se acercan a la playa para pasar un rato. Son familias numerosas, compuestas de los diferentes miembros de una o más familias que ya residen aquí en nuestro país, pero que conservan el arraigo familiar que nosotros desgraciadamente hemos perdido.
Llevan consigo, mesas, sillas, mochilas para cenar en la playa y alargar un poco más la conversación sobre su lejana patria y sus costumbres.
Pero ¿Cómo?..
Ya están aquí las gaviotas y los perros.
¡Coño! Si esta peli ya me la se de memoria...
.. Y llega el anochecer en la playa, pero…
¡Eso ya lo saben!
Y sino lean el otro relato…
20 jul 2007 | 10:41 PM
Y la playa por la mañana ..
LA TROPA MAÑANERA DE LA PLAYA
“Si bien el otro día hablábamos del personal nocturno de la playa , hoy nos ocuparemos de todos aquellos personajes que visitan la playa en horas diurnas , no hay que decir que es imprescindible leer el anterior relato “La playa por la noche no está sola” para poder comprender este ( es una sugerencia , nada más ) “
Son las ocho de la mañana, la playa, ahora si por fin está solitaria, y desierta. Diseminadas y esparcidas entre la arena están las hamacas tendidas en azul y blanco, las sombrillas perezosas se encuentran recogidas en si mismas, y los patines en el túnel de salida, preparados para que los bañistas los quieran alquilar.
Reina un silencio absoluto, acompañado por el rumor de las olas al chocar contra la orilla. El sol, poderoso en lo más alto de un cielo azul celeste inmaculado. Ha despertado de su letargo, para seguir demostrando que el es el astro rey, a pesar de tener sus días contados.
Como por arte de magia, la playa se va poblando de una singular tropa que agruparemos en varias tendencias, como la moda.
Es mejor , pienso , después de tomarme el café en el chiringuito y de una noche ajetreada , esperar un poco más hasta que me venza el sueño, y descubrir desde la colina donde puedo ser observadora muda de los personajes que van apareciendo ante mis cansados ojos . Mi posición estratégica, es como una aduana donde puedo ver sin reparo a todo quisqui que baje a la playa.
Cuando estoy distraída observando como se afanan los currantes de la playa en tenerlo todo listo aparece ante mí la que llamaremos Familia Feliz. Prototipo de familia española, que bien están de vacaciones o bien tiene su segunda residencia en la playa, aunque estos suelen venir mas tarde.
Este prototipo de familia española está compuesta normalmente por los papás y dos niños de corta edad. Al papá lo conocerás porque ya se le averigua la curva de la felicidad , bañador discreto a media pierna , gorro y lleva dos sillas playeras , la mamá que siempre suele ir detrás con los niños de la mano , vestidito de playa de cortes orientales, y una gran bolsa colgada al hombro .
Los pequeños , con sus gorritos y chancletas , llevan cubitos , palas , y alguno más mayorcito un flotador , parecido a aquellos negros que se utilizaban en las playas de los sesenta y que no eran más que un llanta de una rueda de camión, lo que ocurre es que ahora son más sofisticados , de plástico y con algún anagrama , pero sobre todo ¡pesan mucho menos!
Es curioso que dichos cubitos se dejan olvidados en la playa al atardecer mucho más de los que pensamos , contando en más de una ocasión hasta veinte, con sus palas a juego.
La madre va riñendo a los chicos, y ellos felices bajan alegremente a disfrutar de un día de playa que luego explicarán a sus amigos del interior de la península. El padre delante pasa de todo, lleva los ojos llenos de sueño y normalmente mala leche.
¡Joder lo que pesan las sillas!
¡Cada día la misma historia, os dejo en la playa y me voy a la sombra a tomarme un tinto de verano!- exclama en sus adentros.
A la limón pero un pelin mas tarde hacen su puesta en escena las señoras de buen ver , con estupendos bronceados , pareo a juego con el bañador y silla en la otra mano , amén de la citada bolsa que también cuelgan de su hombro .
Ellas como no tienen maromo, o bien se ha quedado en el bar, arrastran con todo el equipaje, alegres y distendidas.
Ya tirando hacia el medio día aparecen las parejas de enamorados, que han aprovechado sábanas y buffet libre en el hotel, y suelen bajar a la playa cogidos de la manita y besuqueandose hasta la orilla, amén de algún achuchón en el trasero de la chica que responde con un:
¡Cariño, que nos van a ver!
Empieza a calentar de veras el sol, que ya se encuentra en su punto más alto cuando llegan los adolescentes. Despeinados ellos, sin más utillaje que las zapatillas, el bañador, normalmente bermudas y una toalla colgada en un hombro.
Ellas benditas adolescentes, con impecables bikinis de vertigo imposibles para cuerpos que no sean de esa edad, bolsas y zapatillas a juego. Ambos suelen llevar walkman en los oídos.
Los chicos al llegar a la playa arman un alboroto tremendo, acabando con una gran carrera en el agua, para pasar seguidamente a sentarse en el chiringuito a tomarse una birritas . O a jugar a la pelota echando arena a todo el que está a su alrededor.
Ellas se tuestan literalmente al sol, impregnándose de bronceador hasta los dientes dando a la playa ese olor característico a veraneo.
Los turistas extranjeros suelen ser más madrugadores, pero los reconocerán por esa capacidad camaleónica de cambiar de color, pasando desde el blanco leche, al rojo pasión, para acabar con el marrón chocolate, que luego lucirán en sus países en los que el sol no sale ni por asomo. Rubias ellas, rubios ellos…
En la hora en la que supuestamente es la comida, y cuando ya han desparecido las familias felices y la señoras de buen ver , asoman en la playa todos aquellos trabajadores de los hoteles circundantes , que aprovechan el ratito que les dan de resuello para darse un chapuzón . Así que la playa se inunda de camareros, cocineros, botones de hotel, limpiadoras de habitaciones y todo el mundo laboral de temporada se da cita en la playa. Los reconocerán porque ellos no lucen el look playero, y normalmente llevan toallas delatoras del hotel al que pertenecen, normalmente blancas.
Al atardecer hacen su aparición las familias de emigrantes, que acabado el currro se acercan a la playa para pasar un rato. Son familias numerosas, compuestas de los diferentes miembros de una o más familias que ya residen aquí en nuestro país, pero que conservan el arraigo familiar que nosotros desgraciadamente hemos perdido.
Llevan consigo, mesas, sillas, mochilas para cenar en la playa y alargar un poco más la conversación sobre su lejana patria y sus costumbres.
Pero ¿Cómo?..
Ya están aquí las gaviotas y los perros.
¡Coño! Si esta peli ya me la se de memoria...
.. Y llega el anochecer en la playa, pero…
¡Eso ya lo saben!
Y sino lean el otro relato…