DOS POEMAS DEL VERANO
En un día más
del cálido verano
cuando miro
en la sombra interminable
de la acacia
como juegan
el agua y la tierra,
imagino mis dedos
en viaje hacia ti.
y
Deseo ser tierra
cuando tú seas agua
y
Deseo ser agua
cuando tú seas tierra
y
evocando tu cuerpo
en ternura te beso
por bellos salientes
que excitan pasiones
susurran cadencias
y
bañada en tu aliento
que respira el aire
de un alga marina;
yaciendo en la risa
amo hilvanando
con hebras de ensueño
la raíz de tu piel.
Para ser agua
cuando tú seas tierra
y
Para ser tierra
cuando tú seas agua.
Luz del Olmo
Estoy dormida.
Un abanico de deseos
despierta mi piel.
Mecida en el duermevela
del inconsciente
alargo la mano rozando
dun dócil vello
que rodando en cascada negra
enamorado
se hacina en un blando surtidor.
Soy zahorí
detrás de un alargado mimo
cuando libero
al que sueña olvidando un beso.
Llueven caricia
para mojar una emoción
siendo dos algas
enhebradas en el abismo.
Creciendo el viento,
anuncia un gemido el aire
y en océano
el blanco esperma queda dormido.
Nublado el lago
por el delirio
deja de respirar el alba.
En un páramo de sólo luces,
sonríe la noche al vernos
dejando calma
en el pliegue de la sábana.
Luz del Olmo
del cálido verano
cuando miro
en la sombra interminable
de la acacia
como juegan
el agua y la tierra,
imagino mis dedos
en viaje hacia ti.
y
Deseo ser tierra
cuando tú seas agua
y
Deseo ser agua
cuando tú seas tierra
y
evocando tu cuerpo
en ternura te beso
por bellos salientes
que excitan pasiones
susurran cadencias
y
bañada en tu aliento
que respira el aire
de un alga marina;
yaciendo en la risa
amo hilvanando
con hebras de ensueño
la raíz de tu piel.
Para ser agua
cuando tú seas tierra
y
Para ser tierra
cuando tú seas agua.
Luz del Olmo
Estoy dormida.
Un abanico de deseos
despierta mi piel.
Mecida en el duermevela
del inconsciente
alargo la mano rozando
dun dócil vello
que rodando en cascada negra
enamorado
se hacina en un blando surtidor.
Soy zahorí
detrás de un alargado mimo
cuando libero
al que sueña olvidando un beso.
Llueven caricia
para mojar una emoción
siendo dos algas
enhebradas en el abismo.
Creciendo el viento,
anuncia un gemido el aire
y en océano
el blanco esperma queda dormido.
Nublado el lago
por el delirio
deja de respirar el alba.
En un páramo de sólo luces,
sonríe la noche al vernos
dejando calma
en el pliegue de la sábana.
Luz del Olmo
Me ha gustado mucho esta poeta
http://enunacordeazul.blogspot.com/2007/07/dos-poemas-del-verano.html
La pintura es de eduardo Badosa."El arbol"

6 ago 2007 | 06:25 PM
Ya que nadie le hace el comentario lo hare yo.
me parece una poeta buena,sencillamente buena.Que sabe llevar con muchisima dignidad los sentiminetos a las palabras y regalarlos desde su blog a tod@s.Creo que desde el titulo hasta la ultima palabra estan bien dichas.
Parece que si no se pone a gioconda belli o a neruda...No hay tiron¡
en fin.Me gusta Luz del Olmo.La perseguire....para leerle y disfrutar de sus poemas
6 ago 2007 | 10:43 PM
No la conocía y me ha gustado, en su justo punto :-) Como la "perseguirás" espero que nos vayas trayendo cosas de ella, aunque yo voy a ir a echar un ojo dentro de un ratito.
Saludos:-)
9 ago 2007 | 11:49 PM
Hola Fernando.
Muchas gracias por tus comentarios, por traer hasta aquí mis poemas y por la pintura tan bella y adecuada que has elegido.
También a mi me gusta tu blog y lo que escribes. Me pasaré por aquí de vez en cuando e intentaré poner un enlace en mi blog, así me será más fácil el "perseguirte"
Estaremos en contacto virtual
Un saludo. LUZ