Que delirio tiene la noche, que cabalga de negro opaco traspasando la lanza, sumergiendo lacerando.

Él, de negro blanco cruza sus palabras como fuente, traspasando mis labios, mientras dos azabaches negros se sumergen en el templo allegado.

Que embrujo tiene, ¿ Que fin le trajo?... si no fuera por que no hay angeles y angel precisamente no es el temple de sus besos ni de sus manos, diría que es una estrella de fuego entre mis labios.

Negro sus ojos, cabellos largos de rizo ondulado caen como agua entre mis mano, enredandose en mis dedos, entre risas y retazo.

Destreza y maestría, furia visitan el lago donde nado.

Conversa insesistent, fe de que no existe, despliega insistente luces de rubí por donde ando, mientras la vida rodea el cuerpo de trinos pícaros, acaparando el perfume doblegando sus alas de azar inesperado, cautiva sin querer de palabras que se escapan.

Huracanes sin desden arrancan el mas grato placer, de quien es y no fue
Arroyos que bebe el sediento de sed, desnudando con placer la mano del corcel que bajo tu manto cobijo.

Un corazón entero, dibuja a su placer los colores con los que vio el cielo.

¡ Que delirio !...¡ Que embrujo ! tiene la noche que hace levantarle a ¡ Usted! entre los muros, acariciarle entre vientos oscuros, errantes del nómada desierto , donde levanto la jamia y resuena una palabra escrita a beso sobre su cuerpo.

¡Que delirio!...¡ Que embrujo!, tiene la noche que me viste de èl.

TAITA.
Taita es visitadora frecuente del blog.