
Era joven, negro y bello, pero sus ojos eran perfectos; no era Maldoror, a quien habría reconocido por el ojo izquierdo, un poco estrábico, que le hacía oblicua la mirada. Imagina alguien una mirada oblicua en un gato, absolutamente negro por demás; un sesgo, que en vez de aliviar acentúa ese peligro profundo que les es natural. Apareció suave, silencioso, como les es propio a todos ellos, y me esquivó la caricia; detrás, también silenciosa, como extendiendo la noche, apareció la madre de Maldoror. Por fin, tercero en la sucesión, que llegaría hasta siete, apareció Maldoror; sentí el peso de esa mirada de soslayo de su ojo izquierdo, fruto de su primera trifulca. Además, sentí el peligro, esa fuerza que lo va rodeando a uno, y que a pesar de que te perdone no puede evitar hacerse sentir; de hecho, tampoco lo evita, y más bien como que disfruta hacerse presente, bien que para jugar un poco, pero todavía letal, siempre.
Dicen los negros —ellos siempre, con esas historias extrañas, que quieren explicar el cielo y la tierra; tan distintos de los cristianos y los otros, que sólo los aceptan como fatalidades insuperables o como esclavos— que los gatos, si negros, son una presencia de Eshu; en general todos los gatos serían una presencia de Eshu, pero los gatos negros serían una presencia más conminadora. Es probable, pero sobre todo muy misterioso, porque Eshu es una especie de hondonada del dios de toda posibilidad; él mismo es como una derivación, una presencia suya misma pero por defecto, que por eso se retuerce más aún cuando se trata de un gato negro. Pero Maldoror tiene el pelo suave y terso....
Maldo es pequeño, peludo y suave; pero no es blando, y la armazón móvil de sus huesos presagia el peligro de sus uñas, y ni el zafiro de sus ojos alcanza en dureza su lomo curvo. Vive suelto, por una rebeldía que no doblega ni mi caricia hipócrita y fascinada; él, lo veo, prefiere martirizar a las pobres lagartijas que caen bajo su garra. Yo lo llamo, "Maldo" y él se detiene, pensando si dirigir a mí el paso elástico y siniestro; come cuanto le doy, pero maligno deja que otros de su especie se acerquen a probarlo, para espantarlos con bufidos bajos. "¡Oh! —parece decirme—, canta, sueña como si fueras un niño pobre; bien pronto, el duro día te hará desistir de este juego tonto, y yo seguiré siendo un gato; ¿a qué ilusionarme contigo?, ¿por qué tratas de engatusarme?"
Maldoror gusta, a veces, de darme el flanco para que lo acaricie, y después condesciende al lomo; antes, como una presentación en la que se cerciora de que soy yo, me presenta el cráneo, fuerte, y presiona un poco. No hay problemas, pues Maldo es una garantía de que todo está bien; pero no es menos impresionante ver cómo se van acercando los otros, como si tuvieran una cita concertada, y hacen esa pandilla de negra perfección. No pude jugar con él como siempre, pues yo estaba demasiado contraído por todo ese peligro que me rodeaba; pues, repito, incluso si yo no corría peligro, no podía menos que percibir la tremenda fuerza de ese peligro alrededor mío. Poco a poco, tratando de lucir natural, aunque sólo estaban los gatos, pero todos mirándome fijo, me salí del círculo; desde lo alto de la escalera lo llamé: "Maldo, Maldi", decía yo bajito, chasqueando los dedos, y él vino. Fue sólo para recobrar un poco de calma, pues no quería acostarme con aquella sensación de inseguridad y peligro; pero aún desde lo alto de la escalera no pude evitar el miedo ante todas aquellas miradas que se clavaban en mí desde abajo; todas aquellas pupilas, verdes, azules y amarillas, con la niña dilatada al extremo de la redondez, porque era la noche. Después me fuí, e insistí en recordar sólo el pelaje suave y de negror plateado por la luna de Maldoror; aún tuve sueños inquietos, de una trifulca entre una multitud de gatos, y yo era uno de ellos; Maldoror era otro, pero no luchaba al lado mío.
T.GRANADOS HERRERA
Pintura de Marco Picos Sol."El gato negro".
Para Ram,con un abrazo felino

10 sep 2007 | 05:12 PM
Gracias Fer, de verdad miauchas gracias...
Eshu es un extraño concepto para definir a los gatos/as, sin duda es algo complicado pues segun lo que entendi es coma la presencia de dios en cierta forma pero a la vez del mal (quiza estoy alucinando jeje).
Maldoror (Maldo), es alguien de cuidado entonces, mira que esa rebeldia y ese porte... Yo también he tenido sueños dificiles de explicar en este caso el del escritor (Granados Herrera) me parece algo increible.
Nuevamente gracias Fer, por cierto soy Ran (Ram no jeje). Ten un buen inicio de semana :)
10 sep 2007 | 05:57 PM
¿Cuando vienes de visita? Besos Ferny
10 sep 2007 | 08:38 PM
¡Vaya nombre el del minino! como el de los Cantos del Conde de Lutremont.-9
10 sep 2007 | 08:38 PM
¡Vaya nombre el del minino! como el de los Cantos del Conde de Lutremont.-)
10 sep 2007 | 08:39 PM
¡Vaya nombre el del minino! como el de los Cantos del Conde de Lautremont.-)
10 sep 2007 | 08:39 PM
¡Vaya nombre el del minino! como el de los Cantos del Conde de Lautremont.-)