Cuatro ojos abiertos

a la página en blanco.

Yo estrenaba los libros

del colegio en verano,

como los delincuentes.

Ahora puedo decirlo;

hoy ya no es un borrón

que ensucie mi currículum.

Llegaba con mis padres a la casa del primo

y ocupaba su cuarto;

las charlas de mayores

no tenían el encanto

de saquear su cajón.

Y pasaban las horas sin libros para niños ingrávidos

que puedan ser heridos

por un necio editor.

Cuentos sin anestesia

que un día destruyó un pedagogo

que nunca terminó Caperucita.

Luego llegaba el beso sin mirar

al marcharse,

con los ojos teñidos de sueños

hasta nueva visita.

Un día bajé a la calle

con mis huesos de nácar y rodillas de Bambi;

no supe contener una pelota.

La muda moraleja

que no me dio el papel

la tuve en los tirones de pelo caprichosos,

el corre que te pillo de los insuficientes

con rabia

buscando una ocasión

para vengarse.

Hoy prefiero mancharme las botas en el barro

y aguantar la mirada.

ANABEL CARIDE

Para los que sean de fuera de España,decir que rompetechos fue un TBO o comic que nos acompaño a muchos en la infancia.