
"...el drama del desencantado que se arrojó a la calle desde el décimo piso, y a medida que caía iba viendo a través de las ventanas la intimidad de sus vecinos, las pequeñas tragedias domésticas, los amores furtivos, los breves instantes de felicidad, cuyas noticias no habían llegado nunca hasta la escalera común, de modo que en el instante de reventarse contra el pavimento de la calle había cambiado por completo su concepción del mundo, y había llegado a la conclusión de que aquella vida que abandonaba para siempre por la puerta falsa valía la pena de ser vivida".
Gabriel Garcia Marquez
Gabriel Garcia Marquez
Pintura en altorelieve de Paco de la Torre

1 dic 2007 | 08:40 AM
Buen día Fernando, con una niebla de mil demonios. Desde mi ventana, al pie del monte San Cristóbal, no se ve absolutamente nada.
1 dic 2007 | 11:26 AM
¿Demasiado tarde? ¿o nunca lo es?
Buenos días capitán
1 dic 2007 | 08:07 PM
Hola Fer, que impactante el relato de García Márquez. Qué pluma!
Ciertamente debe existir ese momento último del suicida de revisar la vida en un instante de lucidez. Quien sabe si se arrepentirán? a veces pueden dar marcha atrás, para otros demasiado tarde...
Muy bueno... un abrazo Fercito