Una piedra en sombra
se mueve
por primera vez en 100 años
ya el azar no será
más lágrima, ni quietud
Materia extraña a lo extraño
al musgo de mi ánima
al óvalo mudo de la muerte
Oleaje continuo
que cambia de rumbo
y golpea el muro del vientre
el pez recién nacido
que nada en deseos de conquistar el océano
Para qué jugar al juego
de la alzada
en una ciudad de polvo
y de oscura luz
donde niños ciegos
crecen con el miedo a ser adultos
y construirse en acantilados
y aludes de bobos
A un palmo del suelo
levita sin viento el talisman de los sueños
sobre el mismo suelo
donde nuestros antepasados
levantaron una nación
sobre piedras enfermas
y la lápida centenaria de un brujo
atrapado en el abismo

Yo soy la materia y el pez
el oleaje, y el brujo
el talisman y el musgo
el amor que nunca deja de ser.


AINIZE TXOPITEA