Hay un hombre al que le gustan
los poemas chiquitos
como los pezones de algunas mujeres.

El hombre se reinventa a sí mismo
contándose una historia cada vez
mientras el cuerpo le tiembla un poco
bañado de constelaciones.

Nunca se desorienta.
Por eso ve claramente desde su sitio
un sol que se oculta a sus espaldas.


oOo

Tener la Distancia
como un pequeño filtro entre las manos
es la manera más terrible
de ver lo poco
que en verdad
nos queda.


oOo

Más de una vez he visto
como la luna llena
tus pupilas.
Entre parpadeo y parpadeo
se vacía el cuenco de tus ojos.
Traer entre ojos una luna
entre las horas y los días,
es la ira del Sol.


AMARANTA CABALLERO PRADO

Poema visual de Juan Rosco "Inteligencia emocional"