
Año nuevo, vida nueva
Proposición, políticamente incorrecta, para terminar con
el capitalismo de manera incruenta y relativamente rápida
por
Juan Yanes
Supongamos que mañana es fiesta. Bueno, pues no pasa nada. Todo el mundo de jarana por ahí, a comer tortilla a
Pero ¿qué pasa, cambia radicalmente la realidad? No, no nos hagamos ilusiones. ¡Un mes de vacaciones, digo de huelga general y esto no se mueve! ¡El presidente del gobierno casi sin inmutarse, la familia real de visiteo, el Hola sacando las fotos de los embarazos reales (e imaginarios), los pelotazos inmobiliarios a tope, el juez Garzón desmelenado porque no le dan el Nóbel y la tele a lo suyo y los de
Supongamos que al mes siguiente, ni dios va a trabajar y al mes siguiente igual, y al siguiente y al siguiente. La cosa es muy gorda ¿eh? Ya llevamos un montón de meses sin ir a trabajar. Pero seguimos en huelga no sea que las condiciones no hayan madurado suficientemente (¡para hacer revoluciones, hay que tener mucha paciencia y mucho tiento (histórico)!). Así que el año próximo nos lo tomamos de año sabático general, o sea, de asueto. Pasamos los 365 días libres de toda opresión (capitalista). ¿Y el quinquenio próximo? Lo mismo (¡jo, qué de reminiscencias más contradictorias me trae eso de los quinquenios y lo de la planificación quinquenal! ¿por qué no podían ser sexemios, o septenios u octenios, o como se diga?). No hay plan quinquenal que valga. ¡Cinco años! ¡Ya llevamos cinco años de huelga general, y parece que fue ayer cuando empezamos las huelguitas de un día y otro día! Cinco años sin curre, no hay economía que lo resista, el país sumido en un verdadero caos. La patria, una birria y nosotros con estos pelos, tan contentos.
¿Qué pasa entonces? Pasa que el Estado se va disolviendo poco a poco en su misma mismidad. Todos y cada uno de los aparatos del susodicho quedan inservibles por falta de papeles y de entusiasmo. Zapatero manda a todos los niños bonitos y a todas las niñas bonitas del partido a estudiar las actas de los congresos de antes de
Supongamos que durante este largo periodo de tiempo se hace una adecuada labor internacional y cunde el ejemplo. Poco a poco, todos los países del mundo se van sumando a la huelga, aquella huelguita insignificante, se convierte en un huelgón, se convierte nada más y nada menos que en la primera huelga general universal, ¡guuuuaaaauuuuuhhhhhh!. ¡Imagínenselo! Imagínenselo por un momento, que no cuesta nada. Millones de seres humanos han tenido este sueño alguna vez. En las décadas siguientes llegaríamos a la paz perpetua, al disfrute del derecho a la holganza y a la felicidad de todos y cada uno de los pueblos del planeta. Desaparecería de un plumazo este horizonte de rapiña, los ideales de
Nota: El único problema técnico que tiene hacer revoluciones de este tipo, es agenciarse el número suficiente de latas de sardinas para aguantar los cinco primeros años, que son los más durillos, ¿no creen? Pero todo se andará.
JUAN YANES
Pintura de Jose Luis Salazar Camarero:"Sardinas"

1 ene 2008 | 10:28 PM
Muy interesante artículo Fernando, gracias
Besos