
Me niego a compartir el mundo con mujeres que no necesitan hacer dieta. No puedo aceptarlo. Es indignante, inmoral, imposible. Es una cuestión de principios: si tengo que asumir que algunas comen todo lo que quieren sin sufrir las consecuencias, no quiero seguir viviendo.
Supongamos que las mujeres se pueden ordenar de acuerdo a su forma de comer y que en la punta superior están las que apenas prueban bocado (las que se olvidan de almorzar, por ejemplo) y en la otra, la inferior, las golosas insaciables, que como yo, por la noche sueñan con orgías de scones. En el medio quedarían, entonces, las flacas que nunca engordan, las que hacen dieta toda la vida y las gordas resignadas.
Las que a mí me interesan, las que hacen dieta toda la vida, pueden ser gordas o flacas. La silueta es lo de menos. Algunas hacen ayunos, otras se entregan a una fuerza superior, y otras se engañan mientras recuperan los kilos de a poquito. Todas son, a su manera, diferentes; cada una cree en un dios distinto. Sin embargo, hay algo que las une. Bajen o no bajen de peso, están destinadas a una dieta mientras vivan y, a diferencia del resto del mundo, no están definidas por lo que hacen, sino por lo que dejan de hacer, o para ser más clara, por lo que no comen.
Pintura de Vega."MUJER COMIENDO SANDIA

26 ene 2008 | 12:31 PM
Todos los días le hago la dieta a los demás jajaa. Pero la verdad es que, justamente conociendo el asunto, he decidido vivir feliz comiendo sólo para vivir (bien, sin privaciones ni derroches). Bueno, es que hay que dar el ejemplo...
26 ene 2008 | 01:52 PM
Dieta en las comidas¿oh no!...mientras tu,Fer,pongas tan apetecibles recetas en los post.
kisses
26 ene 2008 | 08:54 PM
Es un problema por culpa de las modas y que lleva a mucha gente a acer en la enfermedad.
Si no nos vamos a Afríca y se pasarína todas estas tonterías del todo.
Asco de mundo