
Sólo yo sé cuándo sobrevivimos.
Lo sé porque mis dedos
se transforman en lápices de colores.
Lo sé porque con ellos
dibujo en las paredes de tu casa
mujeres con rostro de epitafio.
Porque, a la caricia de la punta,
comienza el derrame de los cimientos
formando arco iris en la noche.
Porque, al escribir testamentos
en el suelo, se remueven las vísceras
de azúcar, y trepan tus raíces.
Grabo versos de colores fríos
en tu piel, de arquitrabe a basa,
y les llueve y los diluye, y compruebo
que la lluvia suena como hacen al caer
las canicas brillantes y naranjas
que cambiaba en el patio del recreo,
poco antes de calzar mi primer bikini.
Hoy guardo las canicas, como un apagado
tesoro, en los huecos de otras espaldas.
Pinto también en la terraza de enfrente
un jardín de lápidas cálidas y hermosas.
Trazo como una medusa de bronce,
un paraíso de cadenas hendiendo en mantillo
el valle diminuto que proclama que es frágil
y sin embargo, dirás tú, sobrevive.
Elena Medel nació en Córdoba en
Traducida al italiano y portugués, ha sido incluida en diversas antologías de poesía española reciente, es una de las coordinadoras del colectivo cultural

29 ene 2008 | 07:54 AM
Cuando sea mayor,me gustaria escribir un poema la mitad de grande que este que hay encima de este mi comentario de admiracion¡¡
29 ene 2008 | 11:19 AM
Uffff...espectacular!!
29 ene 2008 | 01:26 PM
Buen dia Fernando
kisses
Feny
29 ene 2008 | 10:54 PM
¡Vaya hallazgo! ¿como lo haces? esta chica, al menos ene ste poema está maravillosa. Gracias por ser un descubridor y hacernos partícipe a los demás.
Besos