Ragazza

«Discúlpeme»
-sueño que le interrumpo en plena calle-,
«lleva usted mi corazón
pegado a la suela del zapato».
Y, entonces,
descubro que también me envuelve
el violeta dulce y calmo de sus ojos.

(De Mi primer bikini)


Love will tear us apart

El estómago de Vladimir Spider Sabich
arde como una estrella de azufre.
Esta madrugada es el beso de la madre,
fugaz en su veneno.

El sueño me condena a cadena perpetua,
entreteje la dulzura de Claudine
con el cordón de mis zapatos rotos.

La llaga en su vientre de nieve
duele a escombros, sabe a corazón:
el rencor tiene nombre de formas vegetales.

(De Vacaciones)

Pelecanus

Una mujer entra en mi casa. Camina con pesadez, formando tras de sí un camino de arena, vestíbulo de baldosas amarillas. Se sienta frente a mi escritorio. El contacto con el respaldo de la silla transforma a la mujer en una catarata: de sus brazos, de sus piernas, mana el agua con olor a estancado, quién sabe si venida de la orilla del mar. Mi espía: uñas como lunas menguantes, quiero saber qué estás buscando en mí. Durante un rato observo sus rasgos conocidos, juego a trasladarlos a mí misma, me fijo en su vestido blanco manchado de rojo a la altura del pecho. Golpe. Sé lo que buscas en mí. Y ella responde: soy el pelícano, te beberás mi sangre, te comerás mi carne cuando no tengas nada.

ELENA MEDEL

ILUSTRACION DE SANTIAGO GUTIERREZ