Flecha temblorosa

Me encanta hacerte temblar...

Cuando me miras y sonríes como si quisieras morderme, me enseñas tus colmillos, ávidos de sangre, y tu lengua viperina lame mi cuello...

...lentamente.

Matineé

El invierno huele a ti.
También hoy la colada, los folios en blanco, las ideas bajo la cama. Mi ordenador suena igual que tu habitación, y mi almohada late como tu regazo. La puerta entornada habla de tu ausencia, la radio canta con tu voz.

Salgo a la calle y me abrazo al abrigo, inspiro el aire frío de tu aliento, bajo la mirada y pienso si algún día volveremos a ser veranos.

Tus manos

Tus manos son oscuras, y más fuertes que las mías. Son dulces, frente a mi amargura. Abren sus dedos a mis yemas… aunque después las abandonen.

Mis manos son tristes, y se cansan pronto. Renacen una y otra vez de sus cenizas. Se visten de rayas, de rombos, o se lastiman.

Tus manos abrazan las mías, las sujetan, las protegen de sí mismas... pero siempre se van.
Mis manos serían felices si pudieran devolverte una mínima parte, de todo lo que les has dado.

MARIA GONZALEZ
córdoba, 1986. estudia escenografía en la escuela superior de arte dramático de córdoba. actualmente trabaja en su primer libro. ha publicado poemas en la antología tiempos extraños para ti (literalia, 2005), y en revistas como huella indeleble