Querida Roberta,
Te escribes porque te gustaría que alguien lo hiciera. Te sientes tan aburrida y tan sola, que sería inconcebible recibir una carta de alguien que no fueras tú misma. Hace un día de sol precioso, pero ni te has dado cuenta, tienes que escribirte para percatarte de ello. Podrías salir a dar una vuelta, pero te parecería insoportable ver al resto de los seres humanos acompañándose los unos a los otros. ¿Y tú? ¿por qué crees que a ti no te acompaña nadie? Veamos Roberta, para ser sincera, tú serías incapaz de dar el primer paso. Un simple “hola” te resulta abominable, ¿por qué tanto miedo?¿por qué tanta angustia?¿qué te asusta realmente? La gente no quiere hacerte daño, pero tú… ¿tú quieres hacerle daño a la gente? No, por supuesto que tampoco quieres, pero como no sabes cómo comportarte es muy probable que les hagas daño. Así que es mejor que nos quedemos en casa.

ROXI LADY