Hijo mío, tu padre no fue patriarca ni son tuyas las raíces,
malgastas las formas, las maneras.
Los tirachinas tienen forma de hipérbole
y la piedra se esconde. Eras hijo del árbol.
Y tal vez, mañana, descubras cuánto vale
un trozo de pan para llevarlo a la boca.
Ahora todo es minúsculo. Parece, entre tanto,
que somos la altura de un dolmen
erguido en los desiertos. Todo cuanto fue, desaparece.
Todo cuanto criamos, el tiempo lo deforma.

SARA HERRERA PERALTA

Pintura de Pablo Ruiz Picasso."Madre e hijo a orillas del mar".