Madre, tú ves mis hijos
continuación de tu cordón de plata,
con la misma certera claridad
con que el rayo de luz cruza al cristal.
Para ti, lo sé, soy transparente,
prolongación de tu cuerpo crecida.
Yo sé que se ciernen sobre tus ojos
las sombras y que el color va dejando
de ser; y que la forma
juega a escondérsete.
Vengo, madre con mi voz
a recuperar para ti lo que no ves
y sobre todo lo que nunca viste.
Déjame compartir
el episodio apenas que es mi vida,
déjame hablarte del ocaso en Venecia
o del de Estambul.
Deja que te describa el mar en Nápoles
y los montes de Umbría,
deja que te hable del Océano Pacífico,
de la Patagonia y de los bosques
canadienses.Quiero que huelas, toques cada ciervo,
cada ave de los paraísos visitados.
Tú me diste la visión y la vida.
Déjame devolverte tu milagro.

ALICIA SILVESTRE

Pintura de Alicia Morejon."Madre e hijo"