Literatura de tu sexo, estoy compuesta de palabras y roces. Alargo mi lengua hasta tocar la tuya y en ese instante el mundo es capaz de doblar su velocidad de giro en mi cabeza. Amo tu lengua , casi tanto como te amo a ti. Me vuelvo a la cama para leerte; desnudo, suave, cerca.

Cristina Fernández Esteban, Getafe (Madrid)