
La plaza
mil novecientos noventa
llueve
y yo sin un astro
Aquí no hay cárceles
pero los ojos de los viejos
se llenan de paraguas
bajo los soportales
con esa tristeza imparcial
y un insobornable dar vueltas
alrededor de la lluvia cuadrada
tu cuerpo es mi latitud
el deseo orina esta palabra sin comas
te pienso mientras
siguen los ojos de los viejos
dando vueltas en los soportales
como quien reza
en la Plaza Mayor arrebujada
donde todo
se consume en su frase vieja
detrás de la plaza
hay más tierra aún
el lugar se evapora
uno se queda flaco
cabe en un dedal
cabe en la sombra de un vaso
en el peso de un cuerpo
¿yo sola seré mi última casa
ya sin piel ya sin arrugas ya sin
cuerpo?
los viejos caminan
en los soportales son
como una música
todo lo que tocaste
nace todavía
en medio de la plaza
mi cuerpo
cuelga del no-sol
por un alambre
suena
como un timbre
lléname dice
vuelve a hacerme
el cuerpo
mírame y lléname de hijos
el cuerpo
empiézame de nuevo
de atrás adelante
empiézame como un animal
que empezara
por su cuerpo
los viejos
no detectan este vals
a la mitad se abren las manzanas
ruedan en línea recta las almendras
en los niños tiemblan los regalos
toda la tierra se llena de esta raza de besos
los viejos
no detectan este vals
¿todo mi cuerpo
es tu cuerpo
todo tu cuerpo
es mi casa?
¿subes de tu cuerpo
hasta mi cuerpo
ya sin piel ya sin arrugas
ya sin nada?
la plaza
mil novecientos noventa
llueve
y yo sin un astro
los ojos de los viejos
se llenan de paraguas
en el cuerpo
también
llueve
la imagen del poema
llueve
con la lluvia
intento lavar
frenéticamente
este deseo.
SONIA BETANCOURT
http://www.soniabetancortsantos.blogspot.com/

6 abr 2008 | 09:29 AM
un abrazo amigo.
6 abr 2008 | 10:49 AM
Bonito...Un Beso.
6 abr 2008 | 02:53 PM
ufff que poema!! me ha encantado, me he trasladado a se estado de animo enseguida.
ole por la autora