Querida flor que agonizas, cual nenúfar,
deslizándote hasta el fondo del estanque,
donde van a parar las lozanías
de tus pétalos abiertos, de la esbeltez de tu talle…
No te mueras todavía;
no sucumbas a la danza de agonía,
que te otorga el paseo hasta la muerte,
que necesito verte;
sentirme flor también,
adorno de agua,
formar guirnaldas de existencias compartidas,
trepar por las razones como rosas,
prender rojos claveles a las citas,
deshojar ilusiones de margaritas,
brotando sobre el tronco, cual magnolias.

Querida flor,
- despiertos los sentidos -
espera al sol salir todos los días,
libera tus aromas de ambrosías,
permite libar a las abejas,
y seduce a los yermos con flores frescas.

Y abrázate a mi, amiga mía.
Seamos flores silvestres del camino,
flores del Tiempo que no esperan clemencia,
hasta cumplir el mismo ciclo,
sin ausencias.

PILAR GARCIA ORGAZ

Pintura de Pablo ruiz Picasso."Ramo de verano"