El padre murió pero no me dejaron entrar
Cuando su alma se serruchó
y yo me senté en la lapida
a llorarlo.

Mi padre,
podría decirles que era una palabra
[el silencio en el que a tientas me diluyo]
Todo en mi padre fue una palabra,
Aun mientras lo mataban
Tenía
Mi palabra la boca.

Mi padre, hacía un temblor con sus años,
Yo esperaba que lirios en la mañana se abrieran
pero salieron veinte eugenistas de su pecho
Y me dijeron “se hubo muerto”
y no pude entrar
Y me senté sobre mis muertos
sin poder cantar ni una nota,
Creo que morí luego.

MARIA EUGENIA

DENTICE

ILUSTRACION DE MAURICIO COSIO."MIEDO"