Me haces daño, Señor. Quita tu mano compadécete ya, quita esa mano Déjame. ¡Si pudiese yo matarte no se sabe por qué. Quiero cortarte
de encima. Déjame con mi vacío,
déjame. Para abismo, con el mío
tengo bastante. Oh Dios, si eres humano
de encima. No me sirve. Me da frío
y miedo. Si eres Dios, yo soy tan mío
como tú. Y a soberbio, yo te gano.
como haces tú, como haces tú! Nos coges
con las dos manos, nos ahogas. Matas
las manos. Esas manos que son trojes
del hambre y de los hombres que arrebatas.
BLAS DE OTERO
Busto de Blas de Otero en la calle Egaña;donde vino al mundo,en Bilbao.

9 jun 2008 | 02:32 PM
Duro poema en un momento duro, supongo.
A veces parece que es Dios quien ahoga, y es algo que nos hemos tragado y se nos ha quedado en la garganta.
Un abrazo.
10 jun 2008 | 12:58 AM
Otro gran poeta vasco, fieramente humano y hablando en castellano.
Buen soneto para iniciar la semana.
Saludos, Fernando.