A Javier y a sus caballos

Ya la sabiduria del tiempo

se ahorca en discusiones futiles

plasmando de naufragios la decencia.

Ya se yergue el muro

obcecado y solido

que expulsa estrellas

que brillaban y prometian.

Ya se rinden los duendes

a ras de tierra caen

los momentos.

Pesa la noche

y el amor lo quieren convertir en moneda.

Aun asi,

para los que saben ver

a traves de los ojos de la escarcha

el amor sigue siendo amor y no oscurece.

En el territorio de las libelulas

no hay telarañas de olvido.

Fernando.


Pintura de Luisa Perez Homs."LIBELULAS"