Rota tu sombra en los espejos...
Rota la ninfa, sus preciosas alas.

Las orquídeas que hoy acompañan,
tus horas de morfina acumuladas
por gélidos goteros.

Roto el ángel en cada cuerpo
que se desliza sin control
en medio de la noche...

Rota la duda de la nada...

Los ojos rotos, siempre fijos
ante el mismo rectángulo
que sirve de frío desconsuelo
a la memoria.

Dividida en dos,
una mujer... rota...
sobre una cama herida.

JUANA J.MARIN SAURA

Fotografia ANA MENDIETA