"Me recuerdo eterna desde que nací. Por mi vida infinita, han pasado doscientos doce mil esposos o amantes, de los cuales, sólo extraño a menos de la mitad. El primero, un macho simio hermoso, me lanzó una piedra a la cabeza en señal de su interés hacia mí. El último, un ejecutivo de cuentas financieras, me arrastró al cine para ver Torrente III. El primero, me hacía esperarle en la caverna durante sus cacerías. El último, me tenía sola en casa con los niños, siempre que jugaba el Real Madrid. Del primero, me separé en mitad de un viaje migratorio. Del último, a la vuelta de Marina D’or. "

ADA MENEDEZ