Los microrrelatos tienden a desaparecer si se los mira de frente: son demasiado tímidos y traslúcidos. Para escribirlos basta tomar un poquito de caos y transformarlo en un miniuniverso. Como las pirañas, son pequeños y feroces. Aconsejo descartarlos si no muerden.
ANA MARIA SHUA

4 dic 2008 | 04:19 PM
esta bien la recomendación...el caso es que son mis preferidos.
un abrazo