El tipo que no era su padre,pero que se esforzaba patéticamente por usurpar ese rol sólo porque dormía con su madre le dijo-tratándole como a un crio,según solía hacer-que pidiera un deseo a la vista de aquella perseida (el bobo la denominó "estrella fugaz").Y aunque Jaime le lanzó una displicente mirada de desprecio bien elocuente,él insistió:
-Pide un deseo,hombre.
Y Jaime pidió y rogó.Por ello,cuando a la mañana siguiente vio a sus tíos esperándole a la salida del cole con la faz demudada,no se sorprendió.

DAVID MUÑOZ