En una copa/papel vuelco los montes dónde estará el tomillo los espinos hieren
para beberla a sorbos
que el viento recoge en sombras
y siembra en luz
los tobillos sangran
únicas humedades para el secano
piedras quebradas por contrapuestos
se abren al sol
el tomillo tiraniza
los sentidos extraviados
mojo mis manos en manzanillas
huidizas
sus tallos se resisten
a la navaja homicida de matas
exceden las manos
huele la piel
pelo y cintura
el vientre fugaz huele
manzanillas del monte
y el tomillo se agita con el viento
se alborota y encela
intenta manzanillas
desde las sombras
que juega el aire entre piedras
vulneradas.
NIEVES GRANERO SANCHEZ

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