No es extraño que gastaran tanto. Dijo ella anhelante: "Te amo". Él, hermano, a su padre anciano: "te admiro"."Os quiero hijos" dijo su dulce madre. Las Palabras las compraron en un diccionario; "R" de regalo, Ediciones El Corte Inglés. Precio: prohibitivo. Trozos de sus ¿almas? ¿afectos?, ofrecidos entre luces intermitentes, turrón... envueltos en un lacito. Las rebajas: los mismos objetos, sobrantes pero sinónimos. Sin lacitos, amasados en cajones, 30% de descuento, melo quedo. Antes: XXX euros. Ahora... "¿Qué valen ahora las palabras en rebajas?" piensa ella mientras llora frente a un escaparate. Su consuelo: secará sus lágrimas con la nómina.
JAVI TORRES

10 ene 2009 | 11:51 AM
Yo las encuentro absurdas...abusivas en el antes e irrisorias en el despues, y mientras tanto te aguatas...un saludo creo que ya te he dicho buen día :>)