Esta claro que este hombre tiene algo.Aparte de una vida terrible que se empeñan en repetirnos.Estoy seguro que se sabe mas de como vivio,que de sus libros.A mi me gusta casi todo de el,quiza porque lo descubri en la epoca adecuada.Pero por citar algun cuento concreto dire "El pozo y el pendulo" que ademas sucede en España.

"El cuervo" me encanta,ya lo he puesto alguna vez en el blog,me parece que explica bien el territorio debastado por la ausencia de su mujer,a mi me parece un enorme poema de amor.Parece que se lo han quedado los goticos...

Tambien lo repite en Annabel Lee ese poema llevado a cancion.

El link corresponde al pendulo,el que pueda que lo pase a papel y lo lea tranquilo.

http://es.wikisource.org/wiki/El_pozo_y_el_p%C3%A9ndulo

Lo que si es claro es que el cuento tal como lo conocemos hoy;es gracias a Poe.


ANNABELL LEE

Hace ya muchos, muchos años,
en un reino junto al mar,
vivía una muchacha, cuyo nombre
os daré a conocer: Annabel Lee,
la cual no tenía otro pensamiento
que el de amar y ser amada por mí.

Yo era un chiquillo y ella una chiquilla
en este reino junto al mar;
pero nos amabamos con un amor que era más que amor
yo y mi Annabel Lee,
con un amor que hasta los serafines
nos envidiaban, a ella como a mí.

Y esa fue la razón de que hace tiempo,
en este reino junto al mar,
soplara el viento de una nube helando
a mi bella Annabel Lee;
que sus padres de origen noble
se la llevaran lejos de mí
y fueran a enterrarla en un sepulcro,
allá en un reino junto al mar.

Angeles infelices en el cielo
nos envidiaban, a ella como a mí,
y esa fue la razon -todos lo saben
en ese reino junto al mar-
por la cual salió el viento de esa nube, de noche,
helando y matando a mi Annabel Lee.

Pero fue más fuerte nuestro amor,
que el de aquellos, más grande,
y ni los serafines arriba en el cielo
ni los demonios abajo en el mar,
podrán mi alma separar del alma
de mi bella Annabel Lee.

Ya que no brilla la luna sin traerme
los sueños de la bella Annabel Lee,
y las estrellas no aparecen nunca
sin la mirada fiel de la bella Annabel Lee,
y así durante el flujo y el reflujo,
duermo junto a mi esposa Annabel Lee,
en el triste sepulcro abandonado,
en nuestra tumba, allá en el mar.

EDGAR ALLAN POE en 1890