
El deseo sigue,la vida huye
LLoran las orquideas
la soledad de tu cuerpo,
tu que marchaste hacia la isla que no existe
por el rio oscuro que forjaron tus ojos
anunciando tu partida con silencios crudos.
Esa frialdad que a golpe de cuchillos deja la muerte
no es perdonable.
El repudio a tu ausencia debida
me trastorna , me limita
y no encuentro nada.
Fernando

18 mar 2009 | 11:31 AM
Un abrazo, Fer. Pásalo bien.
18 mar 2009 | 06:23 PM
Las ausencias siempre nos dejan marcas y más aun si son definitivas ,pero sienpre existen las dudas ,quizás nos volvamos a encontrar con ellas ¿quién sabe.
UN ABRAZO fERNANDO
19 mar 2009 | 05:59 AM
Un abrazo, Fernando.