Mis mejores sueños aparecen
cuando tú me hablas
y yo dejo de escucharte.
Se abren los espejos
en los que me cuelo
a través del silencioso
movimiento de tus labios,
cabalgo en el gesto
de tus manos explicando
algo que ya no oigo.
Te miro y asiento,
sonrío y sorbo un poco de té.

Estoy lejos de ti,
de tus palabras.

MARIA JESUS SILVA