¿No se acercan a veces los animales como para decir: Toma mi rostro?

 Rilke

Todo el tiempo has estado en pie,
todavía resistes, ¿cuándo vencerás?
Y si lo haces ¿dirás que las arrugas
de tu rostro valen algo?
¿es tuya esa dureza? Asumes fríamente
el daño que el cansancio
y la enfermedad pusieron en tu cara.
¿Cuándo vencerás?

Toma mi cara de trapito mojado;
no viviré mucho,
necesito que entiendas
-pronto-:

Deja ir las cosas, desobedece al ser.
No tienes que perdurar, no eres culpable.

Toma mi rostro de carne
y olvida el tuyo de piedra.

Cristina Morano

http://cristinamorano.blogspot.com/