
Estudiantes de estética:
demasiado atractivas para el colegio
demasiado bajitas para la pasarela.
Se fuman un cigarro en la esquina
donde da el sol, llevan gafas de marca
y el pelo lustrado con champús de la Escuela.
Trapichean con farlopa,
se quedan "un poquico p'al domingo",
exigen altavoces en el coche
para el sexo y ya saben
que lo único propio que tendrán en sus manos
va a ser el contenido del estómago
antes y después de su ingesta.
A los cuarenta todavía
tenemos cara de niñas.
CRISTINA MORANO

6 jul 2009 | 04:36 PM
me gusto y me recordó mis tiempos de estudiante de estética besitos y buena semana ..............
6 jul 2009 | 11:49 PM
Este tipo de chicas no llegan a ser ni estudiantes de estética...ni a eso, ni a nada. Se preocupan de todo lo demás que cuentas en el poema, pero de hacer algo útil nada de nada.
Qué asquito que me dan con esos aires de superioridad que se gastan.