Es tan pequeña
que cabe en una gota
y queda sitio todavía
para un manojo de espuma
un jardín japonés de nostalgias
una selva de poemas
de amor y dolor
de besos y mamadas
y una sonrisa que hasta gardel envidiaría.
Es tan pequeña
que cabe en un bolsillo
y queda espacio
para una colección completa
de amores incompletos
o en pelea
unas coletas que llevan años
sin engañar a nadie
y una pizca de rencor
que no siempre es mala brújula.
Es tan pequeña
que cabe en un cuaderno
y sobra espacio
para una voz de microscopio
que te toca las estrellas más ocultas
dos secretos
que nunca cuenta a nadie
y un sendero de vasitos de vino
que va besando de a poco
y por eso los envidian.
Es tan pequeña
que cabe en una mano
y caben todavía
esos suspiros de papel
que no se escapan
todas sus palabras de arena
que se explayan
y una pinacoteca de miradas
que sólo se puede visitar
en días o noches señalados.
Es tan pequeña
que cabe en una lágrima
y en esa lágrima cabe
casi todo lo que importa
aunque a ella
no le importe demasiado.
CARLOS SALEM
Imagen de IGOR HERAS

11 jul 2009 | 11:58 AM
Preciosos poema entre compañeros poetas