
Y ya la misma historia
sacude de nuevo nuestros nombres oliendo infinitud.
Lejos quedan los parques,los estanques:
las paradas de amor hechas de labios.
Y por mucho que atronen los siglos
se hace dura la espera de esquina,
solo se escucha mi eco de exilado
en una noche que no se hace dia.
Fernando

17 sep 2009 | 01:13 PM
A ver si recupero la normalidad leyendo todo lo que se me ha quedado atrás en estos días.
Un abrazo y feliz semana.
17 sep 2009 | 06:40 PM
triste sentiiento el de la soledad..pueda que me equivoque pero me da tu poema esa impresión...un saludo...