Lo decidió
esa tarde de otoño
evocando aquel blues.

Se vistió
como si fuera fiesta.
Acarició el retrato,
recreó una caricia
y salió
con el paso resuelto.

Compró una flor
que regaló a una niña.
Saludó a un viejecito
como si fuera amigo.

Siguió el vuelo de un pájaro.
Envidió a una pareja...

Cristales rojos
más allá de la arena.
Era otoño
y la tarde moría.

Evocó una familia
- como si la tuviera -
Hizo un guiño a una estrella.

Y silbando aquel blues
se perdió por el agua...

Sólo el mar lo sabía.

MARIA SOCORRO LUIS

Fotografia."Acantilados de Azkorri.Getxo.Bizkaia