Estuve en tu jardín.
Esta noche. Como siempre, saliste con un libro en la mano. Te acompañaba la Soledad, amante furtiva del Silencio. Esperé el instante apropiado, con impaciencia. Te acomodaste. Abriste por la página 43, y se agitaron las olas, el aire se impregnó del olor a mar. Agudicé el oído, el olfato...todos mis sentidos, y entonces...llegó el momento. Levantaste la mirada hacia el cielo, buscándome. Te hice cerrar los ojos mientras me hacía un hueco en tu mente, un lugar acogedor para pasar la noche. Y ya...no quiero regresar a casa. Tengo un nuevo hogar.
DE SHEILA
Oleo de RUSIÑOL."Jardin abandonado"

29 sep 2009 | 09:33 PM
Pufff. hermosísimo... Muxu